San José, guardián de Jesús y casto esposo de María,
tú que empleaste toda tu vida en el perfecto cumplimiento de tu deber,
mantuviste a la Sagrada Familia de Nazaret con el trabajo de tus manos.
Protege bondadosamente a los que recurren confiadamente a ti.
Tú conoces sus aspiraciones y sus esperanzas.
Se dirigen a ti porque saben que los comprendes y proteges.
También conociste pruebas, cansancio y trabajos.
Pero, aun dentro de las preocupaciones materiales de la vida,
tu alma estaba llena de profunda paz
y cantó llena de verdadera alegría por el íntimo trato que goza con el Hijo de Dios,
el cual te fue confiado a ti a la vez que a María, su tierna Madre.
Ayúdanos a comprender que no estamos solos en nuestro trabajo,
a saber descubrir a Jesús junto a nosotros, a acogerlo con la gracia
y custodiarlo con fidelidad como tú lo hiciste.
Obtén que en nuestra familia todo sea santificado
en la caridad, en la paciencia, en la justicia y en la búsqueda del bien.
Amén.
Yo vengo a ti, Jesús, antes de empezar este proyecto, para consagrarlo, a través de tus manos, para la gloria de tu eterno Padre, y para implorar tu ayuda, para que se lleve a cabo de la manera más agradable a Dios. Tú sabes que, sin ti, nada puedo hacer.
Concédeme, entonces, la asistencia necesaria para cumplir la voluntad de tu Padre celestial, para observar fielmente todas las layes de la justicia, y mantenerme libre del pecado al realizar este proyecto... Guíalo por tu sabiduría, ejecútalo por tu poder, a través de tu infinita bondad, para la gloria de tu Padre, y para la salvación eterna de mi alma.
Amén
Dios todopoderoso y eterno, que has querido asistirnos en el trabajo que nosotros, tus pobres siervos, hemos realizado hoy, al llegar al término de este día, recibe nuestra ofrenda de la tarde, en la que te damos gracias por todos los beneficios que de ti hemos recibido. Amén.
Amado Padre celestial, en el Nombre de Jesús, busco Tu sabiduría y confío en Ti para dirigirme a buscar el trabajo que es mejor para mí.
Quiero desde ya caminar bajo tu misericordia y verdad y sin inclinarme a mis propios deseos y entendimientos superficiales.
Ayúdame a conseguir un buen trabajo en el que, por mis propias manos, nada me falte ni a mí ni a ninguno de los míos.
No me preocuparé ni tendré ansiedad por nada, Padre, porque siento tu paz venir sobre mi corazón y mi mente.
Tu eres mi fuente de agua viva, tengo confianza en tu providencia y en que me das la fuerza para resistir día a día los altibajos de mi vida.
Te doy gracias, Padre, por proveer mi necesidad de empleo según tus riquezas y para la gloria de Nuestro Señor.
Oh mi Dios, que tu fuerza me acompañe hoy para encontrar empleo. Condúceme a ese trabajo que amaré y valoraré con toda mi alma. Guíame a un lugar con un ambiente de respeto y cooperación, en un ambiente seguro y feliz.
Ayúdame a encontrar ese balance mental y espiritual en ese nuevo puesto de trabajo que tienes guardado para mí.
Gracias Señor, por escucharme y ayudarme hoy. La vida no siempre es fácil, pero me esforzaré por recordar que Tú siempre estás ahí para ayudarme en todo momento de mi vida.
Bendito seas Señor, bendito sea tu Santo Nombre
Amén.
Padre celestial, al entrar en este lugar de trabajo, traigo tu presencia conmigo. Yo hablo de tu paz, tu gracia, tu misericordia y tu orden perfecta en mi trabajo.
Reconozco Señor, tu poder sobre todo lo que se hará, se hablará, se pensará y se decidirá dentro de estos muros.
Señor, te agradezco los dones con los que me has bendecido. Me comprometo a usarlos responsablemente en su honor.
Ven y dame un nuevo suministro de fuerzas para hacer mi trabajo. Unge mis proyectos, ideas y energías, de modo que incluso, mi logro más pequeño, pueda traerle gloria.
Señor, cuando esté confundido, guíame. Cuando esté cansado, energizame. Cuando esté turbado, infúndeme con la luz del Espíritu Santo.
Que el trabajo que hago y la forma en que lo hago me traigan fe, alegría y una sonrisa con todo lo que estaré en contacto hoy.
Y, oh Señor, cuando salga de este lugar de trabajo, derrama tu misericordia sobre mí. Bendice a mi familia y que mi hogar esté en completo orden como cuando lo dejé.
Señor, te agradezco todo lo que has hecho, todo lo que estás haciendo y todo lo que vas a hacer. En el nombre de Jesús oro con mucho amor y agradecimiento.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.