Acto De Consagración A San José

Me postro delante de ti, oh gloriosísimo San José, y te venero como purísimo Esposo de la Madre de Dios, Jefe de la Sagrada Familia, Padre nutricio de Jesucristo, y fiel depositario de los tesoros de la Trinidad Santísima.
Yo reverencio, oh San José, en tu persona, la elección hecha por Dios Padre, que quiso compartir contigo su autoridad sobre su Hijo; la elección hecha por el Hijo que quiso estarte sujeto, y vivir del trabajo de tus manos;
la elección hecha por el Espiritu Santo que quiso confiarte su queridisima e inmaculada Esposa, dándotela por compañera. Me alegro contigo por la dicha que tuviste de llevar a Jesucristo en tus brazos, de recostarlo en tu seno, de abrazarlo amorosamente, de mojarlo con tus lágrimas, entre aquellas santas caricias con que tan a menudo te favoreció el Divino Niño.
¿Quién podrá comprender todos los tesoros de luces, de sabiduría y de gracias, que tú recibiste durante los treinta años que pasaste con Jesús y María?
Penetrado de respeto y de amor a vista de tus grandezas y de tu santidad, te ofrezco y consagro mi corazón. Después de Jesús y María, tú serás mi dueño y guía.
Te tomo en adelante como Padre y protector; dignate mirarme como hijo tuyo; hazme sentir los efectos del gran valimiento que tienes para con Dios y la tierna caridad que tienes para conmigo; obtenme una sincera conversión, y todas las gracias que necesito para llenar sus adorables designios.
Alcánzame el espíritu de recogimiento, la vida interior, la fidelidad a la gracia, la unión con Dios, la humildad de corazón, la perfecta conformidad con la voluntad divina, la paciencia en las adversidades, el aprecio y amor a las cruces y sobre todo un amor ardentísimo a Jesucristo y a su Santa Madre, virtudes todas que constituyen su verdadero particular carácter.
Finalmente, por el privilegio de tu dichosisima muerte, obtenme, oh gran Santo, una muerte semejante a la tuya en el sacrificio perfecto de mi voluntad a Jesús y María.
Amén.