Apr 02
PALABRAS DEL SANTO PAPA (Jn 5,17-30)

Jesús vino entre nosotros y se hizo hombre, como nosotros en todo excepto en el pecado; murió por nosotros y resucitó, concede a sus discípulos el Espíritu Santo como prenda de la plena comunión en su Reino glorioso, que esperamos vigilantes.
Esta espera es la fuente y la razón de nuestra esperanza: Recordémoslo siempre: somos discípulos de Aquel que vino, que viene cada día y que vendrá al final. Si pudiéramos ser más conscientes de esta realidad, estaríamos menos cansados en nuestra vida cotidiana, menos prisioneros de lo efímero y más dispuestos a caminar con corazón misericordioso por el camino de la salvación. (Audiencia general del 4 de diciembre de 2013)