Mar 05
¡GRACIAS, MEJOR NO!

Rencor, odio, resentimiento, ira, solo dejan cosas malas en la vida. Cuando alguno de esos sentimientos nos quieren visitar, hagamos todo lo posible para no recibirlos en nuestro corazón y decirles: ¡gracias, mejor no!
Rencor e ira son detestables; el pecador está habituado a ambos. Si un hombre alimenta la ira contra otro, ¿cómo puede esperar la curación del Señor? Si a él, un simple mortal, guarda rencor, ¿quién perdonará sus pecados? Recuerda los mandamientos y no guardes rencor a tu prójimo; recuerda la alianza del Altísimo y pasa por alto la ofensa.
Eclesiástico 27: 30. 28: 1,3,5,7