Mar 19
SEMILLA AGUSTINIANA

¡Oh Pablo! Mantuviste la fe; es verdad. Para comenzar, ¿qué fe? ¿La que tú mismo te diste? ¿Es falso lo que dijiste: Igual que Dios distribuyó a cada uno la medida de su fe? ¿No eras tú quien, dirigiéndote a ciertos compañeros de combate que se esforzaban y corrían contigo en el estadio de la vida, les decías: A ustedes les fue concedido en servicio de Cristo..? ¿Qué les fue concedido? No sólo creer en él, sino también sufrir por él. Ambas cosas le fueron otorgadas: creer en él y sufrir por él ( Serm 297,6).
P. Juan A. Cardenas