Jun 12
SEMILLA AGUSTINIANA
La palabra de Dios no pasa la mano lisonjeramente. De idéntica manera —dice—, quien no renuncia a todas sus cosas no puede ser mi discípulo. Muchos lo hicieron; se examinaron a sí mismos antes de que arreciase la persecución y renunciaron a todas las cosas del mundo y siguieron a Cristo. De ellos fueron los apóstoles, que dijeron: He aquí que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. Pero tampoco ellos dejaron grandes fortunas, puesto que eran pobres; pero se puede decir que han dejado grandes riquezas quienes han vencido todos sus deseos (Serm 301A,2).

P. Juan A. Cardenas