Jul 10
SEMILLA AGUSTINIANA
¡Cuán abundante mies brotó de los granos esparcidos por todo el orbe de la tierra! Lo estamos viendo, nos llena de gozo; nosotros mismos lo somos, si es que por su gracia pertenecemos también nosotros a su granero. Pues no todo lo que está en lo sembrado va a parar al granero. La misma lluvia, beneficiosa y nutritiva, alimenta al trigo y a la paja. En ningún modo serán recogidos juntos en el granero, aunque crezcan juntos en el campo y sean trillados juntamente en la era. Ahora es el tiempo de elegir. Hágase la separación por las costumbres antes de que llegue el momento de ser aventados. Como en la era, el grano se distingue mediante la limpia, aún no separado en el último aventamiento ( Serm 305,1).

P. Juan A. Cardenas