Jul 10
ORAR...¡VALE LA PENA!
No un ratico de Oración...
Mejor, una vida de Oración.

Escucha, oh Dios mi Oración, no te retraigas a mi súplica, hazme caso, respóndeme, me trastorna la ansiedad. Pero yo invoco a Dios y Yahvé me salva. A la tarde, a la mañana, al medio día me quejo y gimo y oye mí clamor. Confía a Yahvé tus propósitos, Él te sustentará; no dejará que para siempre sucumba el justo.
Salmo 55: 2-3, 17-18, 23