
Jul 12
8 Maneras de Preparar tu Corazón para la Misa

1. Ofrécete a ti mismo junto con el pan y el vino.
Mientras el sacerdote prepara las ofrendas, ofrece a Dios toda tu vida: tu trabajo, tus oraciones, tus alegrías, tus sufrimientos, tu familia, tus proyectos y todo lo que ha sucedido desde tu última Misa. Une tu ofrenda al sacrificio perfecto de Cristo.
2. Lleva espiritualmente a una persona a la Misa.
Piensa en alguien que esté pasando por un momento difícil, que esté alejado de Dios, enfermo o necesitado de oración, y preséntalo al Señor durante toda la celebración.
3. Prepara una intención concreta antes de salir de casa.
Pregúntate: «¿Qué quiero poner hoy delante de Jesús?». Llegar con una intención clara te ayudará a vivir la Misa con mayor recogimiento.
4. Medita el Evangelio durante la semana.
Dedica unos minutos a leer el Evangelio del domingo antes de ir a Misa y pregúntale al Señor qué quiere decirte a través de ese pasaje.
5. Antes de comulgar, dile a Jesús qué quieres que transforme en tu vida.
Puede ser tu paciencia, tu fe, una relación, un hábito o un temor. Mientras avanzas hacia el altar, preséntale una petición concreta.
6. Lee previamente una de las Plegarias Eucarísticas.
Familiarizarte con estas bellísimas oraciones te ayudará a seguirlas con mayor atención durante la Misa y a descubrir la riqueza de cada palabra.
7. Cuando el sacerdote eleve la Hostia y el Cáliz, haz un acto personal de fe. Puedes decir en silencio: «¡Señor mío y Dios mío!» o «Jesús, creo que estás verdaderamente presente».
8. Vive la procesión para comulgar como una peregrinación.
En lugar de verla simplemente como una fila, recuerda que estás caminando al encuentro de Jesús, verdaderamente presente en la Eucaristía.