Jul 12
PAN PARA EL CAMINO
EL PERDÓN DEVUELVE LA LIBERTAD

Pocas cargas pesan tanto como el resentimiento. Quien vive aferrado al pasado termina permitiendo que la herida siga gobernando el presente. Cristo conoce ese sufrimiento y por eso insiste una y otra vez en el perdón. No porque el mal sea insignificante, sino porque el amor es infinitamente más fuerte que el odio. «Perdonen y serán perdonados» (Lc 6,37). El perdón no cambia el pasado; cambia el futuro de quien decide concederlo.

San Agustín experimentó que nadie puede recibir plenamente la misericordia de Dios mientras cierre el corazón al hermano. Enseña que la caridad sana las heridas que el orgullo mantiene abiertas. El Catecismo de la Iglesia Católicarecuerda que el perdón constituye una condición indispensable para vivir auténticamente el Padrenuestro (CEC 2840-2845). Quien perdona comienza a parecerse al Padre misericordioso.

Hoy entrega al Señor el nombre de aquella persona cuya memoria todavía hiere tu corazón. Tal vez aún no puedas reconciliarte plenamente, pero sí puedes empezar a pedir a Dios la gracia de querer perdonar. Allí comienza la verdadera libertad.

Palabra de Dios: Lucas 6,36-38.

P. Fr. Juan Alberto Cárdenas Ruiz, OSA