Aug 02
CRISTO SIGUE PARTIENDO EL PAN
Isaías invita a todos los sedientos a acercarse gratuitamente a Dios (cf. Is 55,1-3). En el Evangelio, Jesús multiplica los panes porque siente compasión de la multitud (cf. Mt 14,13-21). Antes de alimentar el cuerpo, revela el corazón de un Dios que nunca permanece indiferente ante el hambre de sus hijos.

San Agustín contempla este milagro como anuncio de la Eucaristía: Cristo continúa alimentando a su pueblo con la Palabra y el Pan de Vida (Tratados sobre el Evangelio de San Juan, 24). El Concilio Vaticano II enseña que en la Sagrada Escritura y en la Eucaristía la Iglesia encuentra su alimento permanente (Dei Verbum, 21).

También hoy hay muchas hambres: de amor, de esperanza, de perdón y de sentido. Cristo sigue diciendo a sus discípulos: «Denles ustedes de comer». Quien se alimenta de Cristo está llamado a convertirse en pan para los demás.

Palabra para recordar: «Todos comieron hasta quedar satisfechos.» (Mt 14,20).

P. Fr. Juan Alberto Cárdenas Ruiz, OSA