Aug 03
NO APARTES LA MIRADA DE CRISTO
La barca de los discípulos es sacudida por el viento mientras Jesús se acerca caminando sobre las aguas (cf. Mt 14,22-36). Pedro comienza a caminar hacia Él, pero al fijarse en la fuerza de la tormenta empieza a hundirse. También nosotros perdemos la paz cuando damos más importancia a nuestros problemas que a la presencia del Señor.

San Agustín comenta este pasaje diciendo: «Si miras a Cristo, no te hundes» (Sermón 76, 8). El Catecismo recuerda que la fe es confiar en Dios incluso en medio de la oscuridad (CEC 150-152).

No alimentes tus miedos; alimenta tu confianza. Quien mantiene los ojos puestos en Cristo descubre que ninguna tormenta es más fuerte que su mano.

P. Fr. Juan Alberto Cárdenas Ruiz, OSA