Virgen de la Caridad del Cobre

Santa María de la Caridad, que viniste como mensajera de paz, flotando sobre el mar. Tú eres la Madre de todos los cubanos.


A ti acudimos, Santa Madre de Dios, para honrarte con nuestro amor de hijos. En tu corazón de Madre ponemos nuestras ansias y esperanzas, nuestros afanes y nuestras súplicas:


Por la Patria desgarrada, para que entre todos construyamos la paz y la concordia.


Por las familias, para que vivan la fidelidad y el amor.


Por los niños, para que crezcan sanos corporal y espiritualmente. Por los jóvenes para que afirmen su fe y su responsabilidad en la vida y en lo que da el sentido a la vida.


Por los enfermos y marginados, por los que sufren en soledad, por los que están lejos de la Patria, y por todos los que sufren en su corazón.


Por la Iglesia cubana y su misión evangelizadora; por los sacerdotes y diáconos; religiosos y laicos. Por la victoria de la justicia y del amor en nuestro pueblo.


¡Madre de la Caridad, bajo tu amparo nos acogemos!


¡Bendita tú entre todas las mujeres y bendito Jesús, el fruto de tu vientre!


A Él la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.


Amén.