Creador inefable, que de los tesoros de tu Sabiduría has extraído tres jerarquías de ángeles y los estableciste sobre los cielos en un orden maravilloso.
Tú que has dispuesto cada elemento del universo con armoniosa belleza.
Tú que eres llamado la auténtica Fuente de Luz y Sabiduría, y el Principio sublime de todas las cosas.
Dígnate iluminar la oscuridad de mi intelecto con el rayo de tu claridad, liberándome de las dos oscuridades en las que nací: el pecado y la ignorancia.
Tú, que haces elocuentes las lenguas de los niños, instruye mi lengua y derrama en mis labios la gracia de tu bendición; Dame la agudeza de la inteligencia, la capacidad de memorizar, el modo y la facilidad de aprender, la perspicacia de interpretar, el copioso don de la palabra.
Dispone el inicio, dirige el desarrollo y llévame a terminar mis estudios: Tú que eres verdadero Dios y hombre, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
AMÉN
Madre mía, tú que tanto me quieres,
ayúdame a hacer muy bien los deberes.
Que trabaje con toda mi atención
y convierta el estudio en oración.
Tu gran ayuda, Madre, te agradezco.
y por esta intención yo te lo ofrezco: ...
Oh eterno Dios, mira con tu favor a todas las escuelas, colegios y universidades para que sean centros vivos de estudios concienzudos, de nuevos descubrimientos y del afán por la sabiduría. Concede que los que enseñan y los que aprenden sepan que tú eres la fuente de toda verdad; por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
San José de Cupertino, modelo de paciencia y humildad, ruega por mí. San José de Cupertino, tesoro de gracia, ruega por mí. San José de Cupertino, hoguera de amor de Dios, ruega por mí. Gloriosísimo San José de Cupertino, benefactor de los estudiantes, protector de los examinandos, no desdeñéis las súplicas que os dirijo implorando vuestro auxilio en los exámenes de mis estudios.
Alcanzadme del Señor que, como verdadera fuente de luz y sabiduría, disipe las dos clases de tinieblas de mi entendimiento, el pecado y la ignorancia, instruyendo mi lengua y difundiendo en mis labios la gracia de su bendición. Dadme agudeza para entender, capacidad para retener, método y facultad para aprender, sutileza para interpretar, y en el momento del examen, gracia y abundancia para hablar, acierto al empezar, dirección al progresar y perfección al acabar, si así conviene a la mayor gloria de Dios y provecho de mi alma.
San José de Cupertino, espejo de fe y esperanza, ruega por mí y pide para que sea ayudado en: (pedir lo que se quiere conseguir). San José de Cupertino, fuente de caridad, ruega por mí.
Amén.
Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.
Señor, recuérdame con frecuencia
la obligación que tengo de estudiar,
hazme responsable:
Que santifique mi trabajo de estudiante.
Que prepare bien mi misión en la vida.
Que sepa agradecer el privilegio de poder estudiar.
Que me capacite a conciencia.
Que haga rendir mi juventud.
Que haga una buena sementera de mi inteligencia.
Dame humildad para echarme en cara la negligencia
con que cumplo a veces mis tareas.
Dame valentía y constancia para aprovechar
todos los instantes en el estudio.
Enséñame a estudiar con método,
a leer con reflexión y
a consultar a los que saben más
para, el día de mañana, ser útil a mis hermanos
y un verdadero dirigente de la humanidad.
Amén.
- Santo Tomás de Aquino -
Oh Dios, fuente de la sabiduría, principio supremo de todas las cosas. Derrama tu luz en mi inteligencia y aleja de ella las tinieblas del pecado y de la ignorancia. Concédeme penetración para entender, memoria para retener, método para aprender, lucidez para interpretar y expresarme.
Ayuda el comienzo de mi trabajo, dirige su progreso, corona su fin, por Cristo nuestro Señor. Amén. Oración a San Roque Oh glorioso San Roque, que por vuestro ardiente amor a Jesús habéis abandonado riquezas y honores y buscasteis la humillación, enseñadme a ser humilde ante Dios y los hombres.
Alcanzadme la gracia de apreciar en su debido valor las riquezas y los honores de la vida para que no sean para mi lazos de eterna perdición. Os lo pido humildemente, oh glorioso San Roque, para que seamos dignos de seguiros en el camino que lleva a la salvación eterna. Libradme de toda enfermedad corporal. Alcanzadme el favor que os pido si es para honra vuestra, gloria de Dios y salvación de mi alma.
Amén.
Dios nuestro Padre, por favor bendice a nuestros estudiantes mientras que están en la universidad. Vela por ellos cuando estudian, trabajan, y juegan. Dales amigos buenos y honorables, mantenlos seguros y saludables, y acércalos a ti en la oración.
Envía tu Espíritu Santo en sus corazones y mentes. Concédeles sabiduría para tomar buenas decisiones, el entendimiento para permanecer enfocados en sus estudios, fortaleza para resistir las tentaciones, el valor para defender su fe cuando sea desafiado, la humildad de pedir ayuda cuando la necesitan, la gracia para sacar el máximo provecho de sus oportunidades, y agradecimiento por sus muchas bendiciones. Siempre que sea posible, traelos a casa con nosotros, para darles una buena comida y un cálido abrazo.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.