Jan 04
Libro de Eclesiástico 24,1-4.12-16.
La sabiduría hace el elogio de sí misma 
y se gloría en medio de su pueblo,
abre la boca en la asamblea del Altísimo 
y se gloría delante de su Poder.
"Yo salí de la boca del Altísimo y cubrí la tierra como una neblina.
Levanté mi carpa en las alturas, y mi trono estaba en una columna de nube.
Yo eché raíces en un Pueblo glorioso,
en la porción del Señor, en su herencia».
Crecí como un cedro en el Líbano y como un ciprés en los montes del Hermón;
crecí como una palmera en Engadí y como los rosales en Jericó; como un hermoso olivo en el valle, y como un plátano, me elevé hacia lo alto.
Yo exhalé perfume como el cinamomo, como el aspálato fragante y la mirra selecta, como el gálbano, la uña aromática y el estacte, y como el humo del incienso en la Morada.
Extendí mis ramas como un terebinto, y ellas son ramas de gloria y de gracia.

 


@Evangelizo