
Jesús, María y José al contemplar en la Familia de Nazaret el esplendor del verdadero amor, confiadamente, elevamos nuestra súplica.
Santa Familia de Nazaret, que también nuestras familias sean lugar de comunión y cenáculo de oración, auténticas escuelas del Evangelio y pequeñas iglesias domésticas.
Santa Familia de Nazaret, que nunca más haya en las familias episodios de violencia, de cerrazón y división; que quien haya sido herido o escandalizado sea pronto consolado y curado.
Santa Familia de Nazaret, que todos tomemos conciencia del carácter sagrado e inviolable de la familia, de su belleza en el proyecto de Dios.
Jesús, María y José, escuchen y acojan nuestra súplica.
Amén.