Oración al Arcángel San Rafael

Amigo Rafael, compañero de camino. A vos que trajiste a esta Tierra la misericordia del Padre Creador para quienes estaban sufriendo angustia, enfermedad y desaliento, te pedimos: Ayudanos a tener gestos como los tuyos estables de cercanía , de escucha con nuestro prójimo. Que sepamos asumir tus actitudes solidarias hacia la fragilidad de muchos hermanos. Que en lugar de pasar de largo ante tanto sufrimiento, lo carguemos en los hombros y luchemos por remediarlo. Te imploramos, amado Patrono nuestro, que podamos ser creativos a la hora de fortalecer la esperanza. Que contengamos el coraje de acompañar con generosidad situaciones desesperantes. Fortalecé nuestras rodillas vacilantes y consolanos en nuestra propia fragilidad.


Santo Amigo Rafael, con tu ternura y ayuda abriganos en tu casa. Sana nuestros corazones para que podamos ser una verdadera comunidad. Bajo tus alas, que son nuestro refugio seguro, animanos a recibir al hermano necesitado. Que seamos calor, para todos los que buscan descanso en vos. Que podamos abrir las puertas de nuestra casa de modo que se ella hogar donde partir con gusto y alegría el Pan de la Palabra. Acompañanos en el camino, danos ternura para tratarnos como hermanos.


Haz renacer en nosotros las ganas de amar, donde haya desaliento, que seamos mensajeros de esperanza, y si hubiera dureza, que nuestra compasión le salga al encuentro y si la insensibilidad hubiera ganado algun partido, que la delicadeza renueve la vida. Para ello, San Rafael, te pedimos: Devolvelé la luz del amor a nuestro corazón. El amor de Dios no conoce fronteras, ni se detene ante los prejuicios para que no seamos opacos sino reflejo de su cercanía. Rafael, devolve la luz del amor a nuestros corazones. Si aprender esto es el mayor desafío, amigo Rafael, haz renacer en nosotros las ganas de amar. 


Dios despertó el amor en nosotros, que sepamos ser mensajeros de ese amor.


Que la luz el Evangelio nos ayude a ser sostén para los caídos y cálida compañía junto al enfermo. Hemos experimentado en ocasiones el perdón, inmenos regalo de Jesús, que aprendamos a darlo generosamente como anuncio de libertad. Conocimientos de nosotros aquellos que nos avergüenza. Que seamos tan tolerantes con los otros como lo pedimos para nosotros mismos, pacientes en el dolor, solidarios ante la injusticia. Sabemos que es mucho lo que pedimos. Igualmente insistimos, ayudanos a ver en cada hermano el rostro de Jesús.


Arcángel San Rafael, ruega por nosotros y acompañanos en todos nuestros caminos.


Amén.